Las normas para la conducta en la montaña fueron dictadas por la Federación Internacional de Ski (FIS), entidad fundada en 1924. Las mismas deben ser respetadas por cualquier persona que se encuentre en la nieve de cualquier centro de esquí.
Respetar a los otros: el esquiador (o snowboarder) no debe poner en peligro o perjudicar a los demás.

Controlar la velocidad y el comportamiento: el esquiador (o snowboarder) debe esquiar de forma controlada. Su velocidad y forma de esquiar (o de hacer snowboard) deben adaptarse a: su habilidad personal, las condiciones generales del terreno, la nieve, el clima y la densidad del tráfico en las pistas.

Elegir la ruta: el esquiador (o snowboarder) que está adelante tiene prioridad por sobre el que viene desde atrás.


Adelantarse: el mismo puede efectuarse por arriba o abajo, por derecha o izquierda, pero siempre de manera que se deje espacio suficiente para prevenir las evoluciones voluntarias o involuntarias del esquiador (o snowboarder) adelantado.

Entrar en la pista, comenzar a deslizar y girar hacia arriba: todo esquiador (o snowboarder) que penetra en una pista , reanuda su marcha después de parar o evoluciona hacia arriba, debe mirar arriba y abajo de la pista para asegurarse de no provocar peligro.

Parar en la pista: todo esquiador (o snowboarder) debe evitar detenerse en el centro de la pista, en los pasos estrechos o sin visibilidad. En caso de caída en uno de estos lugares, debe apartarse y dejar libre la pista cuanto antes.

Subir y bajar a pie: el esquiador (o snowboarder) que suba o baje a pie, debe hacerlo por el borde de la pista.


Respetar las señales: todo esquiador (o snowboarder) debe respetar el balizaje y la señalización.

Prestar ayuda: En caso de accidente todo esquiador (o snowboarder) debe prestar socorro.

Darse a conocer: Todos los esquiadores (o snowboarders) que sean testigos de un accidente, sean o no responsables del mismo, deben identificarse e intercambiar nombres y direcciones.
El origen de la palabra ski es noruego (skidh) y quiere decir "madero", en referencia al material con que se hacían los primeros esquíes. Los orígenes del deporte blanco son tan remotos como el hombre mismo, pero con el correr del tiempo fueron fijándose ciertos nombres para las distintas disciplinas:
Ski andino (o alpino)

Es el que practica la mayor parte de los aficionados y se lleva a cabo en pistas pisadas y en zonas fuera de pista. A la hora de competir, presenta cinco pruebas: el slalom, el slalom gigante, el descenso, la combinada y el super gigante.

Carving (o parabólico)

Es una evolución de los esquíes andinos tradicionales. Los esquíes de carving son más cortos que los tradicionales, lo cual brinda una mayor facilidad para girar sobre los cantos.

Ski de travesía (o de alta montaña)

Esta disciplina consiste en una combinación entre alpinismo y ski andino. Difiere del esquí tradicional en que se esquía siempre en lugares desolados de nieve virgen. Su práctica requiere saber esquiar bien sobre pistas y lo mejor es hacer esta clase de excursiones en grupo.

Ski freestyle

Se puede realizar con esquíes convencionales o con unos especialmente diseñados para esta disciplina. La gracia del freestyle radica en la libertad de expresión que alcanza cada esquiador cuando lo practica. Algunos centros de esquí cuentan con parques para la práctica de acrobacias.

Ski extremo

Si bien es sencillo de aprender, su practica resulta bastante riesgosa, ya que consiste en descender con obstculos en fueras de pista y zonas no patrulladas. No slo se debe saber esquiar muy bien sino también sobre tipos de nieve y primeros auxilios.

Ski nórdico (o de fondo)

Surgió en los países nórdicos por una necesidad de transportarse y comunicarse. Es como una caminata pero sobre esquíes, casi como patinar. A diferencia del ski alpino, las botas son flexibles y las fijaciones no retienen el talón.

Snowboard

Quienes lo practican, buscan el vértigo de los descensos por nieve en polvo, nieve honda y fuera de pista. Se realiza en todos los centros invernales pero los más recomendables son los de Neuquén. Hay, por lo menos, tres estilos diferentes de hacer snowboard: freestyle, freeride y alpino. Mientras que el freestyle es el preferido de quienes gustan andar a los saltos y es ideal para realizarlo en un SnowPark, el freeride se practica en áreas vírgenes sin trazado, donde no hay medios de elevación. Por último, el estilo alpino se realiza con una tabla más angosta que permite descensos veloces por nieve pisada o dura.

Clasificar la nieve es una tarea menos científica que sensorial. Hay elementos que se tienen en cuenta a la hora de nombrar los distintos tipos de nieve, como el clima, la acumulación en la pista, el paso del tiempo desde el momento en que cayó, los suelos y las pisadas. Aquí van algunos de ellos:
Nieve powder/polvo : es la que cae seca y que, acumulada en el suelo, continúa seca. Se vuela con el viento. Es la mejor nieve para esquiar, puesto que permite al esquiador deslizarse con facilidad.

Nieve húmeda : es aquella que, al acumularse, posee un porcentaje de agua alto. Se origina por lluvias o por la caída de agua nieve sobre nieve ya acumulada. Suele dificultar el movimiento al esquiador, ya que se pega sobre la base de los esquíes debido a su consistencia densa.

Nieve marmolada : es una mezcla de nieve acumulada, nieve húmeda y un poco de hielo. Hace difícil el deslizamiento para el esquiador, ya que es húmeda y frena sus movimientos.
Nieve honda : es la nieve acumulada en grandes cantidades sin pisar. Suele encontrársela en zonas de fuera pista.

Nieve dura : es aquella muy compactada o helada. Es casi imposible esquiar sobre este tipo de nieve.

Nieve compacta : es la nieve que se pisa en la pista.

Nieve virgen : se trata de aquella que aún no fue pisada, que está sin huellas.

Agua nieve : se llama así a aquella nieve que no puede solidificarse del todo.

Nieve primavera : es aquella que se forma cuando las temperaturas altas derriten la nieve. No es tan buena como la nieve polvo pero es también aliada del esquiador. Aparece a principio de septiembre, de ahí su nombre.


Nieve cartón : se trata de varias capas de nieve y hielo acumuladas. No es buena para deslizarse.

Nieve sal : es aquella congelada como granizo que, una vez cada, se parece a granos de sal desparramados.


Nieve fresada : es la nieve "peinada", que ya fue pisada, lo cual la hace más sólida.

Nieve artificial : es aquella que proviene de los cañones de nieve.
La diferencia entre una pista y un camino consiste en que la primera es lo suficientemente ancha como para que el esquiador establezca sus circuitos dentro del espacio que comprende la pista. Para leer un mapa de pistas existen indicaciones que figuran a pie de página en cada mapa. Las mismas pueden establecer el grado de la pendiente de cada pista, o indicar la dificultad de cada tramo mediante colores y formas.
Hay una convención internacional que establece una correspondencia entre los colores y el grado de dificultad de cada pista. Es decir:

Pistas verdes: nivel principiante

Pistas azules: nivel principiante avanzado nivel medio

Pistas rojas: nivel medio nivel experto

Pista negras: nivel experto

Pistas negras punteadas (fuera de pista): nivel experto

Además de estar en los mapas, estas indicaciones pueden hallarse al comienzo de cada pista, a modo de ayuda al esquiador. También hay centros de esquí que diseñan su propia simbología.
Las pendientes en las pistas se miden en grados, calculando las mismas como si fueran el lado de un triángulo. Según el nivel de dificultad de la pista, le corresponde una cierta cantidad de grados.

Pistas verdes: pendientes menores a 15

Pistas azules: pendientes hasta 25

Pistas rojas: pendientes no mayores a 45

Pistas negras: pendientes de 45 en adelante.

La clasificación se basa en la dificultad general que puede presentar el trayecto.